La baliza V-16 conectada es obligatoria desde el 1 de enero de 2026, y las estaciones de ITV ya pueden rechazar un vehículo cuando el dispositivo que lleva a bordo no se ajusta a la normativa. Circular sin ella se sanciona con 200 euros.
El cambio afecta a cualquier conductor que este agosto salga a carretera con el triángulo de siempre en el maletero. La baliza sustituye a esos triángulos y se coloca sobre el techo del coche, sin bajarse a caminar por el arcén, que es de donde nace toda la norma.
La Dirección General de Tráfico lleva desde enero puliendo los flecos de una norma que ha cambiado varias veces sobre la marcha, empezando por el uso que puede hacerse de los datos de la V16.
Cuánto es la multa: 200 euros y ningún punto del carné
La sanción por no llevar la baliza homologada es de 200 euros y no lleva aparejada retirada de puntos. También se multa por señalizar mal una avería teniendo el dispositivo a bordo, es decir, por bajarse a colocar triángulos o por no encender la luz cuando el coche queda detenido en la calzada.
El precio de una baliza conectada homologada ronda los 50 euros. No todas las que se venden valen: el dispositivo tiene que aparecer en el listado oficial de balizas V16 conectadas que publica la DGT y contar con conexión activa a la plataforma DGT 3.0.
Al colocarla sobre el techo se activa sola y envía la posición del vehículo a la plataforma de tráfico, que la traslada a los paneles de mensaje variable y a las aplicaciones de navegación.
Qué mira exactamente la ITV cuando revisa el dispositivo
La estación de inspección comprueba que el equipo se corresponde con lo que exige la normativa. Si detecta que no lo hace, tiene potestad para rechazar el vehículo, de forma que una baliza barata comprada por internet puede acabar costando una segunda visita a la ITV además de la multa.
Merece la pena mirar la caja antes de viajar. Muchos de los modelos vendidos entre 2021 y 2024 son balizas de señalización luminosa sin conectividad, perfectamente legales entonces y sin validez desde este año.
Qué pasa con los datos que la baliza envía al activarse
La V-16 geolocaliza el vehículo averiado en el momento en que se enciende, y eso abrió un debate que tardó meses en cerrarse. Un real decreto aprobado el 2 de junio de 2026 acotó el uso que la DGT puede dar a esa información: sirve para avisar al resto de conductores, no para vigilar ni para sancionar a quien la activa.
La señal llega a los paneles de mensaje variable y a los navegadores, así que quien viene detrás sabe que hay un coche parado antes de verlo. Esa conexión, y no la potencia de la luz, es lo que separa hoy una baliza válida de una que ya no sirve.
Cuánto cuesta ponerse al día antes del próximo viaje
Una baliza conectada homologada se vende en talleres, grandes superficies y comercio electrónico desde unos 50 euros. No hay periodo de adaptación: la obligación está en vigor desde el 1 de enero y la multa se aplica desde esa misma fecha.
Antes de pagar conviene contrastar el número de homologación del modelo con el listado que publica la DGT en su web. Es una comprobación de dos minutos que ahorra los 200 euros de sanción y, llegado el caso, una segunda visita a la estación de inspección.